¿QUÉ ES EL DUELO?

  Escrito por: Greyder Domínguez

El duelo, entendido desde distintas perspectivas dentro de la psicología, es un proceso emocional que aparece ante la pérdida de algo que posee un valor profundo para la persona. Según Freud (1917, citado por Díaz, Landivar, López y García 2015), se trata de la “reacción a la pérdida de una persona amada o la reacción a la pérdida de algo físico o simbólico de importancia significativa para el sujeto”. Es decir, el duelo no se limita a la muerte de un ser querido, sino que también puede surgir ante la pérdida de roles, etapas, vínculos, ideales u objetos que formaban parte del mundo afectivo del individuo. En todos estos casos, el sujeto reacciona porque aquello perdido ocupaba un lugar relevante en su mundo afectivo.

De acuerdo con la American Psychological Association (2012), afrontar la muerte de un ser querido, es uno de los desafíos más difíciles en la vida. Cada persona reacciona de manera distinta y utiliza recursos diferentes para manejar el dolor. Aunque la pérdida forma parte de la existencia humana, puede generar confusión, tristeza intensa e incluso depresión. Sin embargo, la mayoría logra recuperarse gracias al apoyo social y a hábitos saludables, reconociendo que no existe una duración fija del duelo, ni es obligatorio atravesar determinadas etapas. Factores como relaciones conflictivas o circunstancias traumáticas pueden complicar el proceso y en algunos casos, es recomendable buscar ayuda profesional para evitar que el duelo se prolongue de manera incapacitante.

En este sentido, los psicólogos están capacitados para ayudar a las personas a manejar emociones difíciles como miedo, culpa o ansiedad tras la pérdida de un ser querido. Su intervención se centra en fortalecer la resiliencia y facilitar estrategias para afrontar la tristeza. Utilizando tratamientos basados en evidencia, principalmente la psicoterapia, para apoyar el bienestar emocional. Debido a su formación doctoral, son profesionales altamente preparados para acompañar procesos de duelo y ofrecer apoyo especializado. (American Psychological Association, op. cit.).

Asimismo, la recuperación tras la pérdida requiere tiempo y paciencia, pero también puede conducir a la reconstrucción personal. La American Psychological Association (op. cit.) propone algunas estrategias útiles, como hablar sobre la muerte para comprender lo ocurrido y evitar el aislamiento. Además, reconocer y aceptar las emociones propias del proceso. A su vez, mantener hábitos saludables que favorezcan el bienestar físico y emocional, incluso brindar apoyo a otros que también están viviendo la pérdida y adicionalmente, recordar al ser querido mediante acciones significativas que mantengan vivo su legado.

Objetivos de la Terapia Psicológica

De acuerdo con Figueroa, Cáceres y Torres (2020) aceptar la pérdida constituye uno de los primeros y más complejos pasos dentro del proceso de duelo. Aunque en apariencia pueda parecer algo evidente, para muchas personas resulta difícil reconocer que aquello que tenía un profundo significado en su vida ya no está presente. Es común que, en las etapas iniciales, se experimente una sensación de irrealidad o incredulidad frente a lo sucedido, como si la pérdida no hubiera ocurrido realmente. Por ello, es fundamental trabajar en la aceptación de la pérdida como un hecho real, ya que este reconocimiento permite iniciar el proceso de elaboración del duelo y evitar que la persona quede estancada en esta etapa.

Otro aspecto fundamental del proceso de duelo es la gestión de las emociones y del dolor. Las pérdidas suelen generar un sufrimiento intenso que puede manifestarse tanto a nivel emocional como físico. Durante este proceso pueden surgir diversas emociones al mismo tiempo, como tristeza, enojo, culpa o confusión, las cuales pueden resultar difíciles de comprender y afrontar. En este sentido, la intervención psicológica busca que la persona se permita experimentar y expresar su dolor, reconozca sus propias emociones y aprenda estrategias que le ayuden a gestionarlas de una manera más saludable, favoreciendo así su bienestar emocional (Figueroa, Cáceres y Torres op. cit.).

Asimismo, Figueroa, Cáceres y Torres (op. cit.) señalan que, el proceso de duelo implica una adaptación progresiva a una nueva realidad. A medida que la persona comienza a comprender y manejar mejor sus emociones, se prepara para enfrentar los cambios que surgen tras la pérdida. Dependiendo del rol que ocupaba aquello que se perdió, la persona deberá reorganizar aspectos importantes de su vida cotidiana, ajustándose a nuevas dinámicas y circunstancias. Este proceso de adaptación permite reconstruir gradualmente el equilibrio personal y desarrollar nuevas formas de afrontar la vida.

Finalmente, una de las metas del proceso de duelo consiste en lograr una reubicación emocional de lo perdido, permitiendo que la persona continúe con su vida sin que el recuerdo de la pérdida genere un sufrimiento constante. Esto implica integrar la experiencia dentro de la propia historia personal, otorgándole un significado distinto y más sereno. De esta manera, el individuo puede seguir adelante, retomar sus actividades cotidianas y volver a experimentar emociones positivas y experiencias satisfactorias, manteniendo al mismo tiempo un recuerdo significativo de aquello que ha perdido (Figueroa, Cáceres y Torres op. cit.).

Técnicas y Estrategias de Intervención Psicológicas 

Si bien la terapia debe basarse en una comprensión sólida del individuo y sus necesidades personales y conductuales, las siguientes técnicas han demostrado ser útiles para muchos clientes que enfrentan un duelo (Worden, 2010, citado en Sutton 2018).

Lenguaje evocador

El lenguaje directo (como “Tu esposa murió” o “Perdiste a tu esposa”) puede parecer duro, pero ayuda a las personas a enfrentar la realidad de lo que ha sucedido.

Símbolos y recordatorios

Traer fotos, cartas, joyas, premios y recuerdos puede abrir discusiones, incluso con el potencial de introducir humor sobre anécdotas, hábitos o cosas que la persona solía decir o hacer.

Dibujo

Crear imágenes y obras de arte puede facilitar los sentimientos, aumentar la conciencia de la pérdida e identificar dónde se encuentra el individuo en su duelo.

Reestructuración cognitiva

Nuestra forma de pensar influye en cómo nos sentimos. Cuando alguien se encuentra emocionalmente estancado, el terapeuta puede ayudar examinando sus pensamientos para comprobar su precisión y evitar generalizaciones excesivas.

Metáforas

El uso de metáforas en el asesoramiento sobre el duelo es un enfoque sorprendentemente poderoso “para reducir la resistencia al dolor del duelo cuando los pacientes no pueden enfrentar directamente los sentimientos que rodean la muerte” (Worden 2010, pág. 107, citado en Sutton op. cit.).


REFERENCIAS

American Psychological Association. (2012). El duelo: Cómo sobrellevar la muerte de un ser querido. En APA Dictionary of Psychology. https://www.apa.org/topics/families/duelo

Díaz, C. Landivar, E. López, L. y García, Y. (2015). Lineamientos operativos para el manejo del duelo en los establecimientos del Ministerio de Salud Pública. Ministerio de Salud Pública del Ecuador. https://www.salud.gob.ec/wp-content/uploads/2021/09/Lineamientos-operativos-para-el-manejo-del-duelo..pdf

Figueroa, M. Cáceres, R. y Torres, A. (2020). Manual de Capacitación para Acompañamiento y Abordaje de Duelo. UNICEF. https://www.unicef.org/elsalvador/media/3191/file/Manual%20sobre%20Duelo.pdf

Sutton, J. (2018, Abril 25). 10 técnicas e intervenciones de terapia de duelo. Positive Psychology. https://positivepsychology.com/grief-counseling/

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