El Síndrome de Alienación Parental (S.A.P): Comprendiendo una dinámica familiar destructiva.
En el ámbito de la psicología familiar y el derecho de
familia, pocos temas generan tanto debate como el fenómeno conocido como
Síndrome de Alienación Parental (S.A.P). Pero, ¿qué es exactamente y cómo
debemos actuar los profesionales ante él?.
¿Qué es el S.A.P?
El término, acuñado inicialmente por Richard Gardner en los
años 80, se refiere a una dinámica en la que uno de los progenitores (el
alienador) manipula psicológicamente a los hijos para que rechacen, sin causa
justificada, al otro progenitor (el alienado).
Gardner (1998) lo definía como: "Un trastorno psicopatológico en el cual un niño, de forma permanente, se desvaloriza y critica a un padre que no ha dado lugar a tal comportamiento, debido a la combinación de factores de adoctrinamiento de un progenitor y la propia contribución del niño" (p. 25).
Es crucial señalar que, aunque el fenómeno es reconocido por muchos psicólogos forenses, no está incluido en el DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales). Por ello, la psicología moderna prefiere hablar de dinámicas de alienación en lugar de un "síndrome" clínico estricto, centrando la atención en el maltrato psicológico que sufre el menor al ser utilizado como arma arrojadiza.
La actuación desde la Psicología Familiar
La intervención ante sospechas de alienación requiere una
pericia delicada. El objetivo no es solo "reunificar", sino proteger
la salud mental del menor.
1. Evaluación Psicológica Rigurosa
Antes de determinar que existe una alienación, el psicólogo
debe descartar que el rechazo del niño no sea fruto de una causa justificada
(como maltrato o negligencia real por parte del progenitor rechazado). Como
indica Aguilar (2004), la labor del perito es diferenciar entre el rechazo por
manipulación y el rechazo por protección ante una vivencia traumática real.
La actuación profesional no debe ser punitiva, sino
terapéutica:
Orientación al progenitor alienador: Es necesario establecer límites claros y trabajar en la regulación de sus emociones, ya que muchas veces este comportamiento surge de un duelo no resuelto o una personalidad narcisista o dependiente.
Desde la psicología, el enfoque debe mantenerse siempre en
el Interés Superior del Menor. El S.A.P es, en esencia, una forma de abuso
emocional donde el niño pierde su derecho a amar a ambos padres. Como señalan
los expertos, la solución rara vez es el castigo, sino la reeducación parental
y la reconstrucción de los puentes afectivos que nunca debieron romperse.
REFERENCIAS
Aguilar, J. M. (2004). Síndrome de alienación parental:
Hijos manipulados por uno de sus padres. Almuzara.
Gardner, R. A. (1998). The Parental Alienation Syndrome: A guide for mental health and legal professionals. Creative Therapeutics.
Pérez-Barrero, S. (2010). El síndrome de alienación parental: Un maltrato infantil invisible. Editorial Oriente.



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